De la Fuente, bajo la lupa: las decisiones que marcarán el destino

Van pasando los días y resulta que ayer la selección ya durmió en Atlanta, en The Whitley Hotel, el mismo que ocupó, al norte de la ciudad, en las dos noches previas al debut contra Cabo Verde. Hoy repetirán rutina: por la mañana temprano (9.30 hora local), en la Universidad de Kennesaw, a media hora del hotel, hablarán para los medios tres jugadores y luego entrenarán, la última sesión antes de ‘desnudarse’ ante Arabia Saudí. Luego, a las 16.45, ofrecerá su rueda de prensa Luis de la Fuente.

 El seleccionador medita cuántos cambios hacer frente a Arabia Saudí midiendo las necesidades del equipo, pero también las jerarquías del vestuario  

Van pasando los días y resulta que ayer la selección ya durmió en Atlanta, en The Whitley Hotel, el mismo que ocupó, al norte de la ciudad, en las dos noches previas al debut contra Cabo Verde. Hoy repetirán rutina: por la mañana temprano (9.30 hora local), en la Universidad de Kennesaw, a media hora del hotel, hablarán para los medios tres jugadores y luego entrenarán, la última sesión antes de ‘desnudarse’ ante Arabia Saudí. Luego, a las 16.45, ofrecerá su rueda de prensa Luis de la Fuente.

‘Desnudarse’ es un verbo llamativo. Pero es una buena forma de resumir el papel que va a interpretar la selección en el segundo partido del Mundial. Será el momento de quitarse la ropa y enseñar si de verdad lo de Cabo Verde fue, simplemente, una mala mañana, un despiste o, quién sabe, un exceso de confianza o si por el contrario este equipo ha llegado cogido con pinzas al Mundial por un montón de motivos y levantar el vuelo va a costar Dios y ayuda.

Mientras eso se descubre, las miradas se posan, al obvio margen de Lamine, en el banquillo. Luis de la Fuente se ha expuesto mediáticamente esta semana más que ninguna otra. El jueves, el día de atención a medios en Chattanooga, hizo tres entrevistas, algo muy poco habitual. Dos periódicos y una radio. Con un tono amable, despachó las preguntas más o menos incómodas tirando por tierra las teorías que le veían montando un circo en esta su primera gran curva con la selección.

No es la oratoria su mejor virtud. Por ejemplo, en la rueda de prensa posterior al primer partido, dijo una cosa y la contraria en momentos no muy lejanos. Reconoció, por un lado, que tenían que mejorar mucho, «yo el primero», pero al mismo tiempo insistió en que «este es el camino, no hay otro». Mantiene una relación buena con la mayoría de la prensa, con casi toda de hecho, aunque sigue teniendo guardados en su corazoncito algunos análisis de cuando le presentaron, va ya para cuatro años.

A veces, aunque la pregunta no lo requiera, se le escapan respuestas reivindicativas, poniendo en valor su propio trabajo, estableciendo el foco especialmente en eso de «conocer la materia prima», algo lógico teniendo en cuenta que lleva trabajando con las categorías inferiores desde 2013.

El caso es que hoy todas las luces le apuntan. ¿Qué hará De la Fuente? ¿Pondrá patas arriba al equipo? ¿Lo dejará todo como está? Lo primero es echar un vistazo a sus antecedentes. Hay dos competiciones de cierto nivel (ninguna como el Mundial) donde la selección que dirigía comenzó tropezando.

En el Europeo sub’21 de 2019, España perdió (3-1) en el debut contra Italia. Para el segundo partido, donde ganó (2-1) a Bélgica, el técnico cambió a cuatro futbolistas: jugaron Sivera por Unai Simón, Júnior Firpo por Aarón Martín, Merino por Zubeldia y Dani Olmo por Fabián. En los Juegos Olímpicos de Tokio, después de empatar (0-0) con Egipto en el debut, fueron cinco cambios (dos de ellos por lesión, eso sí): Mingueza y Ceballos (los lesionados), Miranda, Merino y Asensio se quedaron fuera del once para dar paso a Óscar Gil, Cucurella, Zubimendi, Soler y Javi Puado.

Luis de la Fuente
Luis de la FuenteGETTY

¿Se puede pensar, pues, en cinco cambios para Arabia Saudí? «Es difícil saberlo», cuentan desde sus alrededores, que insisten: «Está igual de tranquilo que siempre, pero…». Pero, puestos a imaginar, las miradas se centran en el lateral derecho, el centro del campo y los extremos. Ante otro equipo que estará más bien encerrado como Arabia Saudí, se especula con que Pedro Porro pueda sustituir a Llorente. No porque Llorente estuviese mal, sino porque el futbolista del Tottenham tiene mejor pie a la hora de atacar. En el centro del campo, los ojos se posan sobre Fabián, ya que Pedri y Rodri parecen intocables.

Ahí podría entrar Dani Olmo, que viene con la flecha hacia arriba, pleno de ritmo, y además posee una cualidad casi imprescindible el domingo: es, de los 26, el que mejor juega en espacios reducidísimo. Por último, parece claro que las dos bandas van a cambiar. Lamine va a ser titular si el entrenador no cambia de opinión. Está para jugar alrededor de una hora, y será la primera del partido. En el otro costado, el titular es Nico Williams, pero él sí quizá deba esperar en el banquillo para la última media hora, cuando Lamine salga del campo, y entonces el titular sería Yeremy Pino, que también ha terminado la temporada bien.

«Habrá cambios, pero nadie quedará señalado por ello», dijo el jueves en una de esas entrevistas, concretamente en La Vanguardia. De ahí se deduce que los cambios serán al menos tres para diluir la responsabilidad, y no se descartan uno o dos más. De la Fuente debe meterle mano al equipo.

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