«Algunos padres norcoreanos animan a sus hijos a ir a la guerra de Ucrania por dinero»

Los familiares de los presos políticos en las dictaduras siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos y denunciando su situación. Pero hay un lugar donde ni siquiera es posible escuchar esos gritos de auxilio: Corea del Norte, donde se aplica el principio de la ‘culpabilidad por asociación’, mediante el cual hasta tres generaciones de una misma familia pueden ser enviadas a un campo de trabajos forzados.Ahn Myeong-chul fue destinado como guardia a uno de esos campos. Allí presenció y participó de primera mano en el funcionamiento de uno de los sistemas represivos más herméticos del mundo. Un día de 1994, su padre hizo en privado y achispado por el alcohol un comentario crítico sobre el sistema de distribución de alimentos del régimen. Aquellas palabras bastaron para condenar a toda su familia. Su padre decidió suicidarse y su madre y sus hermanos fueron encarcelados. Ahn, quien entonces seguía sirviendo como guardia, también iba a ser arrestado, pero aprovechó el colapso temporal de la administración por la muerte de Kim Il-sung para escapar del país. Hoy en día, al frente de la ONG NK Watch, dedica su vida a documentar y denunciar ante la comunidad internacional las violaciones de los derechos humanos en estos campos.—¿Sabe algo de su familia en Corea del Norte?—Desde que me escapé, no he vuelto a saber nada de ellos. Ni sé si siguen vivos o no. Yo fui el único que consiguió huir del país.—¿Cuál fue su primera impresión cuando llegó al campo de trabajos forzados?—Fui destinado al Campo 11 de Kyongsong, una zona de control total cerca del polígono nuclear de Punggye-ri. Allí vi por primera vez a los presos políticos. Eran adultos, pero apenas medían un metro y medio debido a la desnutrición. Estaban extremadamente delgados. Esas personas desnutridas transportaban enormes rocas que incluso a una persona sana le costaría mucho.—¿Esa violencia sigue existiendo hoy día en el gulag norcoreano?—Forma parte de la vida cotidiana, y no solo la ejercen los guardias. Existen líderes entre los presos para facilitar el control. Si los presos bajo su responsabilidad no cumplen las cuotas de trabajo, ellos también son castigados. Para conservar su posición y evitar el castigo, golpean brutalmente a los de su grupo con palas, picos y otras herramientas de trabajo, también a las mujeres.Dibujos pintados por Ahn en su libro ‘Campo de control total’. Los reclusos sufren desnutrición crónica, lo que impide su correcto desarrollo físico, y son sometidos a trabajos forzados desde el amanecer hasta el anochecer. Las palizas con la culata del fusil son habituales y, en ocasiones, los guardias obligan a otros presos a ejecutar a los castigados. ABC—Su madre y su hermana fueron castigadas por un supuesto delito cometido por su padre. ¿Continúa vigente esa culpabilidad por asociación familiar?—Sí. Tras la publicación desde 2014 del informe de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Corea del Norte, Kim Jong-un está intentando proyectar la imagen de un país más normal e incluso ha cerrado dos campos. Actualmente, en cuanto a los ciudadanos normales, ya no es tan frecuente castigar a su familia por delitos leves como consumir series o música extranjeras. Pero, cuando se trata de miembros de la élite, el sistema sigue aplicándose sin excepción.—¿Los presos políticos pasan por algún procedimiento judicial?—Sí, pero los familiares detenidos por asociación son enviados directamente al campo sin ningún tipo de juicio. Si un padre es detenido, la Policía política viene a su casa de noche para llevarse al resto de la familia en un camión. Días después, las autoridades organizan una especie de charla con los vecinos para explicar los delitos cometidos por esa familia y el castigo recibido. Es cierto que, debido a la presión internacional, se introdujo la figura del abogado, pero en la práctica se trata de una institución puramente formal.—¿Cuántos campos existen actualmente?—Actualmente quedan cuatro: el Campo 14 de Kaechon y el Campo 16 de Myonggan, administrados por la Agencia Nacional de Inteligencia. Estos son campos de control total donde están encarceladas familias enteras. Luego están el Centro de Reeducación 25 de Chongjin, donde solo encarcelan a los propios condenados, y otras instalaciones situadas junto al Campo 14, destinadas a presos por delitos leves.«Los presos en explotaciones agrícolas trabajan desde las 5.00 hasta las 21.00 en verano y desde las 6.00 hasta las 20.00 en invierno, con solo una hora para comer»—¿Los presos políticos pierden su estatus como ciudadanos?—Antiguamente existían los llamados ‘distritos de revolucionización’, cuyo objetivo era reeducar ideológicamente a los presos, sin matarlos. Kim Jong-un los cerró, porque muchos de los liberados huyeron posteriormente a Seúl y revelaron lo que ocurría allí. En esos centros los presos seguían conservando su condición de ciudadanos. En las zonas de control total ocurre lo contrario. Pierden completamente sus derechos y ni siquiera aparecen en los censos de población, ya que no pueden salir nunca.—¿Cuánto dura la jornada laboral de los presos?—Depende de la ubicación y función de cada campo. En el Campo 14, trabajan en minas de carbón organizadas en tres turnos de ocho horas. Los que trabajan en explotaciones agrícolas lo hacen desde las 5.00 hasta las 21.00 durante el verano y desde las 6.00 hasta las 20.00 en invierno, con solo una hora para comer.—¿Cómo son las condiciones de vida dentro del campo?—Dentro hay escuelas y hospitales propios. En los hospitales no trabajan médicos titulados, sino presos políticos que antes se dedicaban al sector sanitario. Como tampoco hay suministro de medicamentos, las intervenciones quirúrgicas como amputación se realizan sin anestesia. Las escuelas existen porque llegan niños debido a la culpabilidad por asociación. También existe un sistema denominado ‘matrimonio de recompensa’. Los presos que trabajan especialmente bien se pueden casar entre ellos. Obviamente, no son ellos los que deciden con quien. Los hijos nacidos de esas parejas nacen ya como prisioneros y pasan toda su vida allí sin posibilidad de salir.«En los campos de trabajos forzados nacen niños que son presos de por vida»—¿Sigue habiendo ejecuciones públicas?—Sí. Forman parte de la rutina del sistema. El objetivo original de estos campos era cumplir la orden de Kim Il-sung de eliminar a tres generaciones de los enemigos políticos bajo la excusa de los trabajos forzados. Las ejecuciones pueden celebrarse cada diez días, una vez por semana o incluso con mayor frecuencia. Además, dentro de los propios campos existen informadores encargados de vigilar qué piensan y qué comentan los presos. Si detectan demasiado descontento, seleccionan a un reo para ejecutarlo públicamente con el fin de sembrar el miedo entre el resto.—¿Ha cambiado la situación de los derechos humanos en Corea del Norte durante la década de 2020?— El reciente envío de tropas a Rusia ha producido cierta mejora económica. Ha aumentado especialmente la llegada de harina, por lo que han disminuido las muertes por hambre. Considero que ese bienestar se ha conseguido al precio de la vida de los jóvenes soldados, pero muchos norcoreanos lo perciben de otra manera. Todos los hombres realizan diez años de servicio militar y muchos padres ya asumen que sus hijos pertenecen al Estado y probablemente no regresarán vivos. Además, las familias de algunos soldados caídos en Ucrania han sido trasladadas a vivir a Pionyang , una propaganda que ha reforzado aún más la lealtad al régimen. Incluso me han dicho que ahora algunos padres animan a sus hijos a ser enviados a la guerra de Ucrania por dinero.«Aunque los norcoreanos huyan a China, muchos no pueden llegar a un tercer país porque son detectados por cámaras de reconocimiento facial y devueltos»—Si los dos soldados norcoreanos capturados en Ucrania fueran repatriados, ¿serían enviados a uno de esos campos?—Serían ejecutados antes. Desde el momento en que fueron capturados y no se suicidaron, ya son considerados traidores.—¿La inteligencia artificial (IA) y la vigilancia de alta tecnología como el reconocimiento facial han cambiado las opciones de fuga de la población norcoreana?—El país importa cámaras de vigilancia y otros equipos desde China, pero, debido a la escasa producción de electricidad, todavía está muy lejos de poder desplegar estos sistemas de forma generalizada. El verdadero problema es China, por donde pasan casi todos los fugitivos en su huida. Allí sí funcionan plenamente sistemas de vigilancia basados en esas tecnologías, por lo que muchos norcoreanos, aunque consigan entrar en territorio chino, después ya no logran salir a un tercer país porque son localizados fácilmente.   

Los familiares de los presos políticos en las dictaduras siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos y denunciando su situación. Pero hay un lugar donde ni siquiera es posible escuchar esos gritos de auxilio: Corea del Norte, donde se aplica el principio de la ‘culpabilidad … por asociación’, mediante el cual hasta tres generaciones de una misma familia pueden ser enviadas a un campo de trabajos forzados.

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