Alberto Contador: »A Enric Mas, antes de ganar la Vuelta, se le faltó al respeto»

El maestro, emocionado con el discípulo. Alberto Contador (Madrid, 1982), hasta el domingo, el último ganador español en la Vuelta, siente el triunfo de Enric Mas como algo especial. El ciclista balear se formó en el equipo de cantera del ex ciclista de Pinto, vencedor de la ronda española en 2008, 2012 y 2014.

 El pinteño, vencedor de la ronda española en tres ocasiones, considera que en los últimos años no se ha valorado adecuadamente al ciclista balear  

El maestro, emocionado con el discípulo. Alberto Contador (Madrid, 1982), hasta el domingo, el último ganador español en la Vuelta, siente el triunfo de Enric Mas como algo especial. El ciclista balear se formó en el equipo de cantera del ex ciclista de Pinto, vencedor de la ronda española en 2008, 2012 y 2014.

Pregunta. Siempre ha valorado mucho a Enric Mas. ¿Por qué?

Respuesta. Enric es un corredor con mucho talento, como ha ratificado en esta Vuelta. Él, como otros, ha tenido que cargar con el peso de tomar el relevo de nuestra generación, que ganaba en las grandes rondas, en los Mundiales y en las clásicas, salvo en la París-Roubaix. Todo eso ha sido muy complicado.

P. ¿Usted, tras la retirada como profesional, nombró a Enric como su heredero. ¿Eso supuso para él una carga extra de responsabilidad, resultó contraproducente?

R. No lo creo. Después de mi retirada, en 1917, él ganó una etapa en la Vuelta, con final en el alto del Collado de la Gallina, y terminó segundo en la clasificación general. Ganar es muy difícil y Enric, además, ha tenido que competir en unos años en los que todo ha quedado bloqueado por la presencia de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard.

P. Pero a Enric Mas no se le criticaba por no ganar, sino por ser demasiado conservador, ir a rueda.

R. No es cuestión de conformarse con ser segundo, sino de tener piernas. Si no estás bien no puedes arrancar. En esta Vuelta, Enric tuvo piernas y brilló.

P. ¿Cree que se ha sido injusto con Enric?

R. Sí, en algunos momentos se ha sido injusto con él. En el deporte no siempre se cumplen las expectativas. Se puede criticar, que es lo normal, pero lo que no se puede es faltar al respeto. Eso ha pasado en ocasiones. Ahora Enric ha demostrado que es un campeón, que ha sabido ganar cuando más se le cuestionaba. Lo suyo tiene mucho mérito, sobre todo cuando venía de un Giro de Italia en el que no le salió nada. Afortunadamente, el deporte no son matemáticas y hay situaciones que no tienen explicación.

P. Nunca perdió la confianza en Mas.

R. Conozco a Enric desde 2013, cuando llegó al equipo de mi Fundación, donde estuvo tres años. Cuando yo corría en el Tinkoff, en 2014, le invitamos a una concentración del equipo y un entrenamiento en el ascenso al Gavia, yo dejé descolgados a todos mis compañeros… A todos menos a él. Enric iba tan fuerte que yo temía que me superara. Como había mucha gente viéndonos, yo me dediqué a hablar con él, disimulando.

P. Inolvidable fue el día de su despedida en El Angliru, en la penúltima etapa de la Vuelta de 2017, y la ayuda que entonces recibió de Mas.

R. Aquella fue mi última victoria. Llegué al comienzo de El Angliru escapado, junto a Enric y Marc Soler, que eran un chavales, con 22 y 23 años. En las primeras rampas, Enric me ayudó para mantener la distancia con el pelotón. Desde su equipo le decían que no relevara, pero él no les escuchó y se sacrificó por mí. Gané con su ayuda. Aquello fue muy emotivo.

P. Una emotividad que ahora se acentúa con el triunfo en la Vuelta. El discípulo toma el relevo del maestro. El cierre del círculo.

R. Es un triunfo muy especial. Me alegro muchísimo por él, se lo merece. Todo esto me emociona.

R. Para emotivo el triunfo de Mikel Landa en la penúltima etapa, el pasado sábado en la cima del puerto del Collado del Alguacil.

R. Me alegré mchísimo por Mikel, de alguna forma me recordó a mi despedida en El Angliru. Fue una victoria muy valiosa en lo deportivo, pero, sobre todo, en lo emocional.

 Noticias de Deportes

Noticias Similares