Trump busca una victoria alternativa en Irán: ampliar los Acuerdos de Abraham

La posibilidad de un acuerdo de mínimos entre Estados Unidos e Irán crece, pero Donald Trump ya ha mostrado cuál es su siguiente movimiento: aprovechar el final de la guerra para revitalizar y ampliar el gran logro internacional de su primer mandato , los Acuerdos de Abraham.El presidente de EE.UU. ha asegurado este lunes que ha exigido a varios países de Oriente Próximo, desde Arabia Saudí a Turquía, que se sumen a estos acuerdos como parte del final de la guerra de Irán. Es decir, que reconozcan y establezcan relaciones diplomáticas con Israel , como ya hicieron en 2020 cuatro países: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán. Se sumaban así a los dos únicos países con relaciones con Israel, Egipto y Jordania. Kazajistán se unió a finales del año pasado.La ampliación de los Acuerdos de Abraham sería un logro diplomático formidable para Trump y podría darle una salida airosa ante una resolución de la guerra de Irán todavía incierta . No está claro cómo se va a materializar el acuerdo entre EE.UU. e Irán, pero es posible que Trump no consiga los objetivos maximalistas que se marcó en el inicio de la guerra. En especial, su exigencia de que Irán renuncie por completo a su programa nuclear. Pero tampoco otros que formuló cuando emprendió la guerra, como propiciar un cambio de régimen y poner el Gobierno de Teherán en manos de los ciudadanos iraníes. Un acuerdo regional que abra un nuevo orden en Oriente Próximo basado en el reconocimiento a Israel sería una victoria con la que cerrar una guerra muy impopular en EE.UU., y que amenaza con destruir las mayorías republicanas en el Congreso en las elecciones de este otoño. Otra cosa diferente es que pueda conseguirlo.Noticia relacionada general No No Primero Ormuz y luego lo demás: EE.UU. cede en Irán para avanzar en sus negociaciones Adrián Peñacoba«Las negociaciones con la República Islámica de Irán van muy bien», celebró Trump en su mensaje, con su proverbial optimismo, salpimentado con amenazas. «Será un gran acuerdo para todos o no habrá acuerdo, y habrá que volver al frente y a los disparos, pero mayores y más fuertes que nunca, y nadie quiere eso», añadió, en un momento en el que ambos lados rebajan la posibilidad de un trato inminente .Trump detalló que había mantenido conversaciones con los líderes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin y que les había dicho que «debería ser obligatorio para todos esos países que, como mínimo, simultáneamente, se unan a los Acuerdos de Abraham».Pero en el mismo mensaje el propio Trump quitaba peso a su exigencia y aseguraba que «es posible que uno o dos de esos países tengan razones para no hacerlo, y eso se aceptará», en un reconocimiento de las dificultades que habrá. «Es posible que uno o dos de esos países [Qatar y Turquía] tengan razones para no hacerlo, y eso se aceptará» Donald Trump Presidente de EE.UU.«Pero la mayoría deberían estar listos y capaces para hacer del acuerdo con Irán un evento mucho más histórico», escribió el multimillonario neoyorquino, en una posible indicación de sus planes: esta victoria diplomática podría compensar un acuerdo -todavía no materializado- que no incluya una renuncia completa de Irán a su programa nuclear.Frente a un acuerdo con Irán que amenaza con quedar por debajo de las propias expectativas de Trump, el presidente podría buscar compensarlo con una expansión de la normalización de las relaciones con Israel en Oriente Próximo. Algo que, en sus propias palabras, significaría «la paz en Oriente Próximo por primera vez en 5.000 años» (algo que ya anunció que había conseguido el año pasado, cuando se puso final a la guerra de Gaza), un acuerdo «con un nivel de importancia y prestigio sin paralelos».El optimismo de Trump le llevó a deslizar que incluso Irán podría unirse a los Acuerdos de Abraham y reconocer a Israel, el mismo país que sus líderes se han comprometido a borrar del mapa durante décadas. El presidente aseguró que en su conversación con los líderes de Oriente Próximo quedó claro que sería «un honor para ellos» que Irán se sumara. «¡Guau, eso sí que sería algo especial! Este será el acuerdo más importante que ninguno de estos países grandes, pero siempre en conflicto, firmarán en su historia. Nada en el pasado o en el futuro lo superará», proclamó.Presión sobre Arabia Saudí y QatarTrump imprimió una especial presión a los dos países más decisivos en el proyecto de normalización de relaciones con Israel: Arabia Saudí y Qatar. Exigió que ambos países firmen «de inmediato» su adhesión a los Acuerdos de Abraham. «Después, todo el mundo les seguirá». Y unió su petición a una amenaza: «Si no lo hacen, no deberían ser parte de este acuerdo (con Irán), muestra mala intención» .Arabia Saudí siempre se ha considerado la pieza clave para unos Acuerdos de Abraham que de verdad transformen Oriente Próximo. Es una potencia regional, un rival de Irán y un cooperador estrecho de EE.UU., tanto en el plano militar como, cada vez más, en el económico. Qatar es una bisagra decisiva en Oriente Próximo: al mismo tiempo, ha buscado mantener los canales diplomáticos abiertos a Teherán y acoge la mayor base militar estadounidense en la región.Ambos países han mantenido que cualquier proyecto de normalización de relaciones con Israel tendrá que partir desde el reconocimiento de Palestina como Estado , algo para lo que todavía queda mucho camino por recorrer.Trump impuso esta exigencia a los líderes de los países de Oriente Próximo en una conferencia telefónica celebrada el pasado sábado. De entre los participantes en la llamada, solo había tres países que no han firmado los Acuerdos de Abraham, o no han tenido algún reconocimiento diplomático anterior de Israel, como es el caso de Egipto, Jordania y Turquía. Se trata de Arabia Saudí, Qatar y Pakistán . Según el portal Axios, la petición pilló por sorpresa a sus mandatarios. «La llamada se quedó en silencio y Trump bromeó y preguntó si seguían ahí», aseguró a este medio una fuente estadounidense.Tranquilizar a los críticosTrump expuso su plan el mismo día en el que visitó el cementerio militar de Arlington, con motivo de Memorial Day, el festivo dedicado a los caídos del Ejército. Allí tuvo que referirse a los trece estadounidenses fallecidos en la guerra de Irán. Entre ellos, la capitán Ariana Savino, de 31 años, que murió con otros cinco militares en un avión de repostaje. «Nuestra deuda contigo es para siempre, y acabara en una victoria», dijo Trump.El problema para Trump es que no está claro qué forma va a tomar esa victoria. El acuerdo de mínimos que podría firmarse en breve apunta a tener elementos favorables para Irán: prolongar la tregua que comenzó el 8 de abril y reabrir el estrecho de Ormuz , esto último también necesario para Trump, del que se acuerdan los estadounidenses cada vez que van a la gasolinera. Eso abrirá un proceso negociador posterior sobre los asuntos engorrosos, como las condiciones de una hipotética entrega por parte de Irán de su uranio enriquecido. Pero en EE.UU. ya ha habido voces críticas con la posibilidad de que Trump busque salir de la guerra sin cumplir con sus grandes objetivos. Uno de sus grandes aliados en el Congreso, el senador Lindsay Graham , ha emitido en los últimos días mensajes de alarma ante la posibilidad de que Trump busque un acuerdo que dé demasiadas concesiones a Irán.«Si se llega a un acuerdo para acabar el conflicto con Irán porque se cree que Ormuz no se puede proteger frente al terrorismo iraní e Irán mantiene la capacidad de destruir grandes infraestructuras petroleras en el Golfo, Irán será percibida como una fuerza dominante que requiere una solución diplomática», advirtió. «Le hace preguntarse a uno para qué se empezó la guerra si estas percepciones son correctas».«Si se llega a un acuerdo para acabar el conflicto e Irán mantiene la capacidad de destruir grandes infraestructuras petroleras en el Golfo, Irán será percibida como una fuerza dominante» Lindsay Graham Senador republicanoPero la visión de Trump de cerrar el acuerdo con ese nuevo orden en Oriente Próximo, basado en la ampliación de los Acuerdos de Abraham, pareció convencer a Graham. El senador calificó la propuesta de «brillante» y le exigió que no se mueva en su intención de alcanzar un acuerdo bueno (garantías nucleares) con Irán y en la exigencia a Arabia Saudí y a otros países de la región de sumarse a la normalización de relaciones con Israel.Trump ha estado modificando y recalibrando sus objetivos desde el principio de la guerra de Irán, mientras clamaba haber conseguido la victoria total a cada paso. Su último movimiento va en esa línea: apuesta por un logro ambicioso e histórico en todo Oriente Próximo al mismo tiempo que se le resiste un acuerdo de mínimos con Irán.   

La posibilidad de un acuerdo de mínimos entre EE.UU. e Irán crece, pero Donald Trump ya ha mostrado cuál es su siguiente movimiento: aprovechar el final de la guerra para revitalizar y ampliar el gran logro internacional de su primer mandato, los Acuerdos … de Abraham.

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