La reina de los Oscar… que no acudió a recoger ninguno

A escasos días de la 98 edición de los Oscar , los nervios estarán a flor de piel entre los candidatos a hacerse con las prestigiosas estatuillas. Cualquiera imagina a Jessie Buckley , Rose Byrne, Kate Hudson, Renate Reinsve y Emma Stone probándose los vestidos que lucirán en la alfombra roja y buscando las palabras de agradecimiento para el caso de que sean ellas las galardonadas con el premio a mejor actriz. De todas, solo esta última ha saltado de emoción en años anteriores al escuchar su nombre. Fue distinguida por su papel en ‘La La Land’ (2017) y en 2024, por ‘Pobres criaturas’. De lograrlo de nuevo, Stone igualaría a Frances McDormand , la policía de ‘Fargo’. Meryl Streep e Ingrid Bergman cuentan con tres estatuillas, pero una de ellas en la categoría de mejor actriz de reparto. Solo una leyenda del cine ostenta un récord hasta ahora inalcanzado. Katharine Hepburn sigue siendo la reina de los Oscar , la única con cuatro galardones a mejor actriz, aunque nunca acudió a recoger ninguno. «Verán, los Oscars son muy bonitos, mucho, pero son de poca ayuda para hacer la colada. Porque sí, incluso la reina del cine tiene que lavar y secar su ropa», respondió la actriz en una ocasión, restando importancia a los premios que sus amigos recogieron en su nombre. Ni estuvo presente en aquella primera vez de 1934 en que Hollywood reconoció su trabajo por ‘Gloria de un día’, ni en las otras tres ceremonias en que resultó premiada con ‘Adivina quién viene esta noche’ (1968), ‘El león en invierno’ (1969) o ‘En el estanque dorado’ (1982). Nominada hasta en doce ocasiones, solo asistió a una gala de los Oscar y fue en 1974, el año en que triunfó ‘El golpe’, para entregar el Premio Memorial Irving G. Thalberg a su amigo y productor Lawrence Weingarten. La actriz en ‘Historias de Filadelfia’, con Henry Fonda en ‘ El estanque dorado’ y con Spencer Tracy en ‘La costilla de Adán’ ABCLa presentó David Niven, que en aquella ceremonia hizo gala de su flema inglesa cuando un hombre saltó desnudo a la sala . «Para mí, esta es una estrella», remarcó el actor británico, sin saber, probablemente, que ella siempre pedía a sus visitas que, por favor, no la llamaran así. Fiel a su estilo, Hepburn salió al escenario con un austero traje pantalón de estilo Mao y el pelo revuelto recogido en un moño. Durante unos minutos aguardó con una sonrisa a que cesaran los acalorados aplausos del público y tras agradecer a todos su acogida, aseguró estar profundamente conmovida. «También me alegra mucho no haber oído a nadie gritar: ya era hora», bromeó la actriz, que se consideró «la prueba viviente de que una persona puede esperar cuarenta y un años para ser desinteresada». En sus memorias confesaría después con cierto remordimiento que le parecía imperdonable que alguien no fuera a la mayor celebración de la industria del cine, aun a riesgo de quedarse sin premio. Ella admitía que no tenía defensa alguna, pero igualmente lo hacía. Noticia relacionada general No No Decíamos ayer La abuela centenaria que pintó mil cuadros en la mesa de la cocina Mónica ArrizabalagaTal vez porque, durante toda su vida, esta formidable actriz fue diferente a las demás. Ya en 1933, Eddie Marshall relató en ‘Blanco y Negro’ que su maquillador salió disparado de su camerino al ver que no tenía nada que hacer. «Todo el mundo supo enseguida que miss Hepburn era ‘ todo un carácter ‘», escribió. Un carácter indómito, que guardó celosamente en la intimidad sus 26 años de amor a Spencer Tracy , que se paseó con los pantalones de pana del fallecido actor por Atienza , que dio plantón nada menos que al multimillonario Howard Hughes, o que, enfadada por el trato a Montgomery Clift en el rodaje de ‘De repente, el último verano’, se dice que le espetó al director Joseph Mankiewickz: «Deseo simplemente abandonarle con esto de recuerdo» y le escupió . «No hay nadie como ella», decía con razón Enrique Herreros . A escasos días de la 98 edición de los Oscar , los nervios estarán a flor de piel entre los candidatos a hacerse con las prestigiosas estatuillas. Cualquiera imagina a Jessie Buckley , Rose Byrne, Kate Hudson, Renate Reinsve y Emma Stone probándose los vestidos que lucirán en la alfombra roja y buscando las palabras de agradecimiento para el caso de que sean ellas las galardonadas con el premio a mejor actriz. De todas, solo esta última ha saltado de emoción en años anteriores al escuchar su nombre. Fue distinguida por su papel en ‘La La Land’ (2017) y en 2024, por ‘Pobres criaturas’. De lograrlo de nuevo, Stone igualaría a Frances McDormand , la policía de ‘Fargo’. Meryl Streep e Ingrid Bergman cuentan con tres estatuillas, pero una de ellas en la categoría de mejor actriz de reparto. Solo una leyenda del cine ostenta un récord hasta ahora inalcanzado. Katharine Hepburn sigue siendo la reina de los Oscar , la única con cuatro galardones a mejor actriz, aunque nunca acudió a recoger ninguno. «Verán, los Oscars son muy bonitos, mucho, pero son de poca ayuda para hacer la colada. Porque sí, incluso la reina del cine tiene que lavar y secar su ropa», respondió la actriz en una ocasión, restando importancia a los premios que sus amigos recogieron en su nombre. Ni estuvo presente en aquella primera vez de 1934 en que Hollywood reconoció su trabajo por ‘Gloria de un día’, ni en las otras tres ceremonias en que resultó premiada con ‘Adivina quién viene esta noche’ (1968), ‘El león en invierno’ (1969) o ‘En el estanque dorado’ (1982). Nominada hasta en doce ocasiones, solo asistió a una gala de los Oscar y fue en 1974, el año en que triunfó ‘El golpe’, para entregar el Premio Memorial Irving G. Thalberg a su amigo y productor Lawrence Weingarten. La actriz en ‘Historias de Filadelfia’, con Henry Fonda en ‘ El estanque dorado’ y con Spencer Tracy en ‘La costilla de Adán’ ABCLa presentó David Niven, que en aquella ceremonia hizo gala de su flema inglesa cuando un hombre saltó desnudo a la sala . «Para mí, esta es una estrella», remarcó el actor británico, sin saber, probablemente, que ella siempre pedía a sus visitas que, por favor, no la llamaran así. Fiel a su estilo, Hepburn salió al escenario con un austero traje pantalón de estilo Mao y el pelo revuelto recogido en un moño. Durante unos minutos aguardó con una sonrisa a que cesaran los acalorados aplausos del público y tras agradecer a todos su acogida, aseguró estar profundamente conmovida. «También me alegra mucho no haber oído a nadie gritar: ya era hora», bromeó la actriz, que se consideró «la prueba viviente de que una persona puede esperar cuarenta y un años para ser desinteresada». En sus memorias confesaría después con cierto remordimiento que le parecía imperdonable que alguien no fuera a la mayor celebración de la industria del cine, aun a riesgo de quedarse sin premio. Ella admitía que no tenía defensa alguna, pero igualmente lo hacía. Noticia relacionada general No No Decíamos ayer La abuela centenaria que pintó mil cuadros en la mesa de la cocina Mónica ArrizabalagaTal vez porque, durante toda su vida, esta formidable actriz fue diferente a las demás. Ya en 1933, Eddie Marshall relató en ‘Blanco y Negro’ que su maquillador salió disparado de su camerino al ver que no tenía nada que hacer. «Todo el mundo supo enseguida que miss Hepburn era ‘ todo un carácter ‘», escribió. Un carácter indómito, que guardó celosamente en la intimidad sus 26 años de amor a Spencer Tracy , que se paseó con los pantalones de pana del fallecido actor por Atienza , que dio plantón nada menos que al multimillonario Howard Hughes, o que, enfadada por el trato a Montgomery Clift en el rodaje de ‘De repente, el último verano’, se dice que le espetó al director Joseph Mankiewickz: «Deseo simplemente abandonarle con esto de recuerdo» y le escupió . «No hay nadie como ella», decía con razón Enrique Herreros .  RSS de noticias de cultura

A escasos días de la 98 edición de los Oscar, los nervios estarán a flor de piel entre los candidatos a hacerse con las prestigiosas estatuillas. Cualquiera imagina a Jessie Buckley, Rose Byrne, Kate Hudson, Renate Reinsve y Emma Stone probándose los … vestidos que lucirán en la alfombra roja y buscando las palabras de agradecimiento para el caso de que sean ellas las galardonadas con el premio a mejor actriz. De todas, solo esta última ha saltado de emoción en años anteriores al escuchar su nombre. Fue distinguida por su papel en ‘La La Land’ (2017) y en 2024, por ‘Pobres criaturas’. De lograrlo de nuevo, Stone igualaría a Frances McDormand, la policía de ‘Fargo’. Meryl Streep e Ingrid Bergman cuentan con tres estatuillas, pero una de ellas en la categoría de mejor actriz de reparto. Solo una leyenda del cine ostenta un récord hasta ahora inalcanzado. Katharine Hepburn sigue siendo la reina de los Oscar, la única con cuatro galardones a mejor actriz, aunque nunca acudió a recoger ninguno.

 

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