Irán muestra músculo en Ormuz antes de la nueva ronda de diálogo nuclear con Estados Unidos

El diálogo nuclear regresa a Ginebra, el escenario en el que Estados Unidos e Irán firmaron el acuerdo de 2015. Once años después, Teherán negocia bajo la amenaza de un ataque a gran escala por parte de un Donald Trump que tiene prisa por llegar a una solución. El régimen islámico trata de ganar tiempo, juega todas sus cartas para disuadir a Washington y, en vísperas del encuentro, anunció el inicio de unas maniobras militares en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo y gas. La Guardia Revolucionaria señaló que las maniobras, bautizadas como ‘Control inteligente del estrecho de Ormuz’, buscan probar la preparación ante «posibles amenazas de seguridad y militares» en esa vía estratégica. Los ejercicios con fuego real se desarrollan a la espera de la llegada de un segundo portaviones estadounidense a la zona.Tras el primer encuentro de Omán de hace dos semanas, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, llegó a Suiza y declaró a los medios que la postura de Estados Unidos sobre su programa nuclear «se ha movido hacia una posición más realista». El jefe de la diplomacia escribió en sus redes sociales que «estoy en Ginebra con ideas reales para lograr un acuerdo justo y equilibrado. Lo que no está sobre la mesa es rendirse ante las amenazas». A cambio del acuerdo, los iraníes piden el levantamiento efectivo de las sanciones económicas que asfixian a su economía. El hundimiento del rial respecto al dólar fue la chispa que hizo estallar las calles del país a comienzos de año y acabó con más de 3.000 muertos, según los datos oficiales. Además del programa nuclear, Benjamín Netanyahu viajó a la Casa Blanca para pedir a Trump que incluya en la lista de exigencias para un posible acuerdo el límite al programa balístico y el final de la financiación de los grupos afines en Oriente Medio, dos puntos que los iraníes se han negado siempre a poner sobre la mesa.Noticia Relacionada estandar Si Irán crea una comisión para investigar las protestas contra el régimen de los ayatolás Mikel Ayestaran Teherán responde así al aumento de presión de EE.UU. que ha enviado un segundo portaviones a la regiónLos responsables de Exteriores en Teherán adelantaron que «en esta ronda de negociaciones estaremos presentes con un equipo completo —político, jurídico, económico y técnico. Todos los expertos y representantes necesarios para expresar posturas y tomar decisiones sobre los distintos aspectos de un posible entendimiento están presentes». Por parte de Estados Unidos, el equipo negociador estará liderado de nuevo por el tándem formado por su mediador, Steve Witkoff , y su yerno, Jared Kushner . Fuentes de la Casa Blanca citadas por el portal Axios indicaron que buscan «respuestas concretas» por parte de Irán sobre la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio. Inspecciones internacionalesAraghchi aprovechó la primera jornada para reunirse con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi , con el objetivo de mantener «una discusión técnica profunda». Tras la firma del acuerdo de 2015, los técnicos del OIEA tuvieron acceso total a las instalaciones nucleares y sus informes constataban que Irán cumplía lo acordado, sin embargo, pasados tres años, Trump decidió salir del pacto y volver a imponer sanciones. El OIEA reclama a Teherán que le vuelva a dar acceso a las instalaciones, bombardeadas por Estados Unidos e Israel en junio, pero la respuesta por ahora es negativa. Por un lado, en Irán les acusan de haber dado información al enemigo antes de los ataques, por otro, alertan del riesgo de radiación en las visitas debido a los daños sufridos a consecuencia de los ataques aéreos.   image

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