A las puertas de conquistar su quinto campeonato de la IndyCar, el piloto español Alex Palou (Chip Ganassi) ha asegurado que el Gran Premio de Washington de este fin de semana es una cita donde, al igual que en las 500 Millas de Indianápolis, la única meta válida es la victoria. El catalán, que acaricia un nuevo entorchado histórico, atendió a los medios en el Capitolio de Estados Unidos durante los actos previos a una prueba emblemática que se enmarca en las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia del país.
El piloto español puede proclamarse campeón este fin de semana en las calles de la capital estadounidense, en una cita clave antes de las celebraciones del 250 aniversario del país
A las puertas de conquistar su quinto campeonato de la IndyCar, el piloto español Alex Palou (Chip Ganassi) ha asegurado que el Gran Premio de Washington de este fin de semana es una cita donde, al igual que en las 500 Millas de Indianápolis, la única meta válida es la victoria. El catalán, que acaricia un nuevo entorchado histórico, atendió a los medios en el Capitolio de Estados Unidos durante los actos previos a una prueba emblemática que se enmarca en las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia del país.
Palou prevé un desafío único en el trazado urbano de la capital norteamericana. La exigencia del circuito y la magnitud del evento hacen que el planteamiento de su equipo se enfoque exclusivamente en subir a lo más alto del podio, ya que la diferencia entre conseguir el triunfo o terminar en cualquier otra posición será abismal. Para el piloto afincado en Estados Unidos, esta cita se perfila como la cita más relevante del calendario fuera del óvalo de Indianápolis.
El de Sant Antoni de Vilamajor (Barcelona) afronta además una oportunidad matemática para dejar sentencia prácticamente definitiva en la capital. Si logra salir de Washington ampliando su ventaja en la clasificación general sobre su inmediato perseguidor, el estadounidense Kyle Kirkwood (Andretti Global), Palou se proclamará campeón de la IndyCar por quinta vez en su carrera (tras los títulos logrados en 2021, 2023, 2024 y 2025), todo ello a falta de tres pruebas para el cierre de la temporada.
El rendimiento del monoplaza número ’10’ de Chip Ganassi Racing ha sido categórico en los últimos años. A pesar de su hegemonía, el catalán mantiene los pies en la tierra y reconoce que las rachas victoriosas en el deporte de motor no son eternas. La motivación del barcelonés pasa por seguir trabajando codo a codo con su estructura y mantener la intensidad diaria para prolongar al máximo esta etapa dorada.
Tras un 2025 histórico donde firmó ocho triunfos y la victoria en la mítica carrera de Indianápolis, Palou califica este 2026 como un curso excelente en el que ya acumula seis victorias. La regularidad mantenida durante toda la campaña lo sitúa nuevamente a un paso de coronarse como el rey absoluto de la categoría reina del automovilismo de monoplazas en Norteamérica.
Con la mirada puesta en el futuro y con la Fórmula 1 descartada de sus planes, el piloto español no oculta su deseo de afrontar nuevos retos internacionales. Entre sus prioridades destaca volver a disputar las 24 Horas de Le Mans, prueba mítica de resistencia en la que ya compitió en la edición de 2024 finalizando en séptima posición.
Palou confía en que los calendarios de la IndyCar y del Mundial de Resistencia permitan encajar su participación el próximo año, siempre que cuente con un proyecto competitivo para luchar por el triunfo absoluto en el trazado francés.
Noticias de Deportes
